CINE: PELÍCULAS DE ESTRENO

Estas son las últimas películas que he visto. Es posible que dentro de unos días no tenga de ellas ni el recuerdo de un simple fotograma. Son, como la gran mayoría, películas “buñuelos de viento”, que sólo se pueden comer recién hechas, pero que de un día para otros quedan inservibles.

1.- En tiempo de brujas

Con Nicolas Cage y Ron Perlman, es decir Hellboy, de protagonistas.

El DIRECTOR es Dominic Sena,que ya dirigió a Cage y a Angelina Jolie en 60 segundos.

La cosa va de lo siguiente: La peste negra asola Europa y la culpa recae sobre una chica a la que acusan de brujería. Deben llevar a la chica a un monasterio lejano para ser juzgada y Cage, Perlman y tres tipos más son los encargados de acompañarla por un paisaje nocturno y boscoso.
La película, que simplemente se deja ver, te obliga a aceptar las premisas del satanismo, la brujería y toda la parafernalia judeocristiana. Aceptarlo no sería costoso si no fuera porque ya lo hemos tenido que hacer una y otra y otra vez. Y esta no aporta nada nuevo. Ni siquiera unos efectos especiales deslumbrantes. Cuando acaba la película tienes la sensación de estar haciendo una buena obra: por lo menos contribuyes a sanear la maltrecha economía de Nicolas Cage. Algo es algo.
Atención a la frase que le suelta la bruja a Cage: “la Iglesia ha causado más muerte en el mundo que todas las guerras y que todas las enfermedades juntas”. En una película tan banal, una frase así, tan de cara a la galería y tan hecha para congraciarse con los ávidos de filosofía fácil y “fast food”, dan ganas de ponerte de parte de la Iglesia.
A destacar: la presencia del actor Robert Sheehan, es decir Nathan, el héroe más friqui de Misfits, que ya es ser friqui. Pero este chico me cae simpático. Y me gustaría mucho que no se encasillara como actor de un solo papel. Sólo por verle en este papel de caballero medieval mereció la pena la hora y media de película.

2.- Mañana, cuando la guerra empiece

Es la primera película de Stuart Beattie, y se le nota. Sin ser un bodrio, está plagada de tópicos de género adolescente. Y lo que más irrita de ella es que está concebida directamente para que haya una segunda parte. Con lo cual, cuando la trama se pone caliente, cortan.

La historia es más o menos así: Australia es invadida por los chinos de la noche a la mañana. Todos caen en sus redes menos un grupo de chicos que estaban de acampada y que formarán un grupo de resistencia. O algo parecido.

3.- Bienvenidos al Sur

Evidencia de que la técnica del “corta-pega” también ha llegado al cine. No es una libre versión de la original comedia francesa “Bienvenidos al Norte”, es sencillamente que la han calcado fotograma a fotograma. Sería divertida si no fuera porque es patético ver a los italianos copiando tan descaradamente una buena idea. Es como si en vez de “Los chicos del coro”  a alguien se le ocurriera hacer “Las chicas del coro”, cambiando sólo el género de los actores. Pues bien, en Bienvenidos al Sur no cambia con respecto a la original ni el sexo, sólo el paisaje. Lo demás, más de lo mismo.
Publicado el
@ Quédese con el cambio 2018
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